¿Qué tienen en común un bestseller, un guion no solicitado y Ridley Scott? Así nació La guerra de los últimos
La nueva película de Scott, protagonizada por Jacob Elordi y Josh Brolin, llega a cines el 27 de agosto. Detrás hay una historia de casi 14 años que empezó con un bestseller de Peter Heller y un guionista que escribió el libreto sin que nadie se lo pidiera.
Hay películas que nacen de un encargo, y hay películas que nacen porque alguien no pudo dejar de pensar en un libro. La guerra de los últimos es del segundo tipo.
La historia sigue a Hig (Jacob Elordi), un piloto que junto a Bangley (Josh Brolin), un militar experto en supervivencia, construyó un refugio eficiente pero aislado en un mundo postapocalíptico. Hasta que una transmisión de radio misteriosa lo obliga a salir a buscar algo que ya casi no esperaba encontrar: esperanza y humanidad.
El origen de todo esto es una novela: La constelación del perro, de Peter Heller, publicada en 2012 y que se convirtió en éxito de ventas y de crítica. El productor ejecutivo Brandon Scott Smith se la pasó a su padre, el guionista Mark L. Smith, quien no esperó a que nadie le encargara nada: compró los derechos y escribió el guion por su cuenta, convencido de que ahí había una película.
Ese guion terminó en manos de Ridley Scott, admirador de trabajos anteriores de Smith como El renacido y Remando como un solo hombre. El director venía de terminar Gladiador II y buscaba su próximo proyecto. Le bastó leerlo una vez.
Lo que distingue a esta adaptación, según el equipo detrás de la película, no es solo qué tan fiel es al libro, sino qué tanto se anima a apartarse de él en los momentos clave. El productor Michael Pruss lo resume así: «El guion de Mark plasma a la perfección el espíritu de lo que Peter buscaba transmitir en el libro y de lo que planteaba, desde un punto de vista filosófico, sobre la sociedad y el mundo», además de sumarle un lenguaje visual propio.
¿Y qué fue exactamente lo que convenció a Scott? Según cuenta, el elemento humano. El director destaca que Smith logró darle a los personajes una dimensión auténtica, con una dinámica que tiene su lado cómico entre Hig y Bangley, como una pareja dispareja obligada a convivir. A eso se suma el drama y el terror propios de un mundo en ruinas, lo que Scott describe como una «tormenta perfecta» narrativa.
Pero, dice el propio director, la verdadera fuerza de la historia no está en ese cóctel de géneros. Pruss lo explica mejor: para Scott esto funciona casi como una parábola, distinta a otras historias del fin del mundo porque no habla solo de destrucción, sino de cómo el aislamiento lleva a la soledad y de cómo se reconstruye la conexión con el entorno natural. Ni completamente pesimista ni ingenuamente optimista: ese equilibrio fue, según Pruss, lo que realmente atrapó al director.
Es un tono que encaja con la manera en que el propio Scott describe su forma de trabajar: «Siempre estoy buscando algo que no haya hecho antes», señala en un contenido adicional sobre la película, y agrega que su prioridad es evitar el cliché a toda costa.
La guerra de los últimos está protagonizada por Jacob Elordi, Josh Brolin, Margaret Qualley, Allison Janney, Benedict Wong y Guy Pearce, y llega a los cines el 27 de agosto. Trece años después de la publicación de la novela que le dio origen, la historia por fin encuentra su versión en pantalla grande.
