Activos y Pasivos
Me pidieron que escriba sobre roles sexuales y bueno, es difícil hablar de temas ampliamente discutidos sin caer en lugares comunes. Ya hemos leído sobre estereotipos: se asocia la masculinidad a penetrar y la feminidad a ser penetrado. Sabemos que eso no es así: puedes ser tremenda loca y amar ponerla. También se ha hablado mucho sobre la discriminación que sufren dentro de la misma comunidad quienes se consideran pasivos. La verdad, eso nunca lo entendí: para que exista uno tiene que existir el otro y viceversa.
Me gusta pensar que hoy eso pasa menos. Me gusta pensar también que la feminidad de un hombre ya no es mal mirada: It’s a Sin, Generation e incluso Elite son series en que se presenta a personajes que cumplen la función de ser el objeto de deseo en la ficción y no responden para nada a lo que usualmente se considera masculino.
Entonces, voy con algunos datos que a mí me parecen interesantes:
1- Pasivos históricos:
Para los atenienses era normal y bueno que un hombre libre tuviese sexo con esclavos, siempre y cuando cumpliese el rol de activo. También era bien visto que se acostara con hombres jóvenes libres, pero en ese caso tenía que cortejar, amar y educar a su objetivo. Se percibía incluso más “femenino” a un hombre que se encamaba con muchas mujeres que al que establecía relaciones dedicadas, discretas y amorosas con un efebo, es decir un adolescente bello. Pese a lo anterior, la pasividad estaba mal vista en hombres adultos y no era permitido el sexo entre pares: había una equivalencia entre los roles sexuales y sociales que no estaba permitido transgredir.
2- Pasivos encarcelados:
Grindr, conocida aplicación de citas gay, publica cada año algunos datos, entre los que —por supuesto— hay estadísticas respecto a los roles sexuales de quienes usan la app. En los países más “liberales”, es decir en aquellos en que se han conquistado más derechos para la comunidad LGBTIQA+, hay una mayor cantidad de hombres que se identifican como pasivos, mientras que en los países conservadores la tendencia es definirse como activo. Chile, por ejemplo, figuró en el rankin como uno de los cinco países del mundo con más activos el año 2020, antes de que se aprobara el matrimonio igualitario o lográramos representación de la comunidad en el Congreso; y el país con la mayor cantidad de activos es Nigeria, donde la homosexualidad es perseguida y arriesga hasta 14 años de cárcel, pena de muerte o flagelación.
3- Pasivos heteros:
Según un estudio realizado por We Vibe, empresa de productos eróticos que encuestó a 10.851 hombres de 15 países distintos, el 50% de los hombres ha probado el sexo anal PERO, de todos ellos, el 67% especificó que SÓLO lo tendría en rol de emisor, esto, pese a que los hombes podemos pasarlo BIEN con la próstata. ¿Se entiende? No se entiende. ¿Nos sorprende? No nos sorprende.
4- Pasivos íntimos:
Sin datos y a modo de cierre: personalmente soy un defensor de que la gracia de ser cola es, y perdonen lo ordinario, (emoji de estrellita) gastarse parejo (emoji de estrellas) PERO, esta máxima personal no tiene porqué ser universal y, como siempre cuando escribo, hablé con personas que amo y cuya opinión me interesa, así que voy, sin orden alguno, con sus opiniones:
- Está bien querer definirte en la cama y está bien no querer hacerlo.
- La penetración puede ser importante y también puede dar lo mismo.
- Ojalá los roles sexuales no te frenen al enamorarte de alguien.
- Puedes ser “afeminado” y activo, así como “masculino” y pasivo.
- Tal vez estas conversaciones son noventeras y hoy a nadie le importan.
Y con eso último, me despido. Adiós.
